La Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica (ADIE) aspira que las discusiones sobre el Pacto Eléctrico se reactiven lo más pronto posible y se pueda culminar con un gran acuerdo nacional que permita tener en el menor tiempo, un sistema eléctrico de calidad, estable, 24 horas de servicio al día, y a precios competitivos.

La ADIE aún no entiende cuales han sido las razones que han provocado un retraso tan prolongado para dar inicio a las mesas de discusiones del pacto eléctrico. Primero, tardamos dos años para que el gobierno emitiera el decreto que daba inicio al proceso; y ya emitido el decreto en enero pasado, se ha vencido el plazo de los 6 meses que se había planteado para finalizar las discusiones. La sociedad y todos los sectores involucrados en el proceso necesitan una respuesta en este sentido.

Milton Morrison, Vicepresidente Ejecutivo de la ADIE dijo que las discusiones del pacto eléctrico deben convertirse en un ejercicio de transparencia y sinceridad desinteresada. “Esperamos que los participantes en los debate se guíen por el sentido común y el interés general, que es el propósito que mueve a la ADIE desde hace dos años a reclamar la realización del mismo.

La organización que reúne a las principales empresas del sector generador espera que el pacto sirva para solucionar definitivamente problemas como el de las pérdidas financieras de las empresas distribuidoras, y el déficit financiero del sector.

“El Pacto debe proveer las herramientas necesarias para reducir el déficit financiero del sector. Por ejemplo, la deuda del gobierno con el sector generador privado que en la actualidad supera los US$850 millones tiene consecuencias no solo para las empresas privadas de generación, sino para el gobierno y por ende para toda la sociedad. Esa deuda es fruto del déficit que tienen las distribuidoras, motivado por sus pérdidas, tanto técnicas como no técnicas. Si se mantienen las pérdidas en torno al 32% y si no se ataca ese problema no habrá solución posible para el sector, por mucha energía barata que se consiga poner en el mercado” afirmó el ejecutivo de la ADIE.

“El año 2015 no pudo ser mejor para lograr un Pacto Eléctrico, ya que las circunstancias externas como la reducción de los precios del petróleo han permitido condiciones favorables para el sector eléctrico. Se ha reducido el monto del subsidio a la tarifa, y se ha reducido el costo promedio de la generación permitiendo que la facturación mensual de las distribuidoras haya disminuido” explicó Morrison. 

La reforma eléctrica dominicana se produjo en dos grandes oleadas. La primera se comienza a concebir en 1987 y se imple-mentó en 1990 a través de la Ley 14-90 que permitía la inversión privada en generación térmica que suministrasen energía exclu-sivamente al viejo monopolio estatal de la Corporación Domini-cana de Electricidad (CDE) que se había nacionalizado en 1954. A partir del consenso político que llevó a implantar la segunda oleada reformista de 1997 impone la des-segmentación que per-mitió desmantelar parte del poder que tenía el funcionariado de la CDE sobre el mercado eléctrico. 

Desde 2003, sin embargo, el funcionariado eléctrico estatal (FEE) ha auspiciado y aupado que las diversas administraciones que se suceden en el poder hayan implementado una agresiva estrategia de re-estatización y re-cen-tralización del mercado alrededor de la Corporación Dominicana de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE).

El mecanismo más importante para ejecutar esta estrategia ha sido secuestrar las contrataciones de energía que la normativa ordena hacer a través de las EDEs, y volver a centrarlas en la CDEEE de tal forma que puedan ser negociadas e intermediadas bajo un régimen discre-cional y de excepción de las reglamentaciones sobre compras y contrataciones del propio Estado.

El FEE de la CDEEE ha logrado avasallar y esterilizar tanto al regulador (SIE) como a la institución normativa y planificado-ra (CNE), poniendo ambos bajo “tutela administrativa” del recién creado Ministerio de Energía y Minas. El funcionariado eléctrico estatal ha acompañado estas políticas con una agresiva campa-ña de desprestigio de los contratos con generadores con el fin de forzar su renegociación. Este coctel parece haber tenido un efecto inhibitorio en la inversión privada que ha perdurado por más de una década en que el FEE no fue capaz de estructurar opciones viables de renegociación contractual. 

Ver artículo completo

¿En qué se diferencian CODETEL, TRICOM y VIVA de las compañías distribuidoras de electricidad y CDEEE? Las telefónicas,empresas de servicio público al igual que las EDEs, pagan impuesto sobre la renta, sus clientes tributan un 18% de ITBIS, 10% de selectivo al consumo y un 2% para el desarrollo de las telecomunicaciones en el país. El pago de salarios, seguro médico, pensiones, y cesantía provienen de los ingresos que generan estas compañías por la venta de sus servicios. Y cuando se venden, estas compañías pagan miles de millones de pesos en impuestos a las ganancias de capital. Y todo esto dando el mejor servicio a los clientes que pagan sus facturas religiosamente. Sus clientes tienen acceso a la más reciente tecnología de punta en comunicación celular, videos, etc., así como un servicio confiable por 24 horas al día, 7 días a la semana, y 12 meses al año.

Las EDEs y CDEEE, por el contrario, pierden más de RD$45 mil millones de pesos al año, que los dominicanos tenemos que pagar en forma de mayores impuestos a las telecomunicaciones, al consumo, así como con endeudamiento externo que grava a futuras generaciones. Asimismo, los salarios, seguro médico y contribuciones a los fondos de pensiones de sus empleados son también pagados con dinero del contribuyente y endeudamiento externos.

A diferencia de las telefónicas, las EDEs apenas invierten en redes de distribución para mejorar los servicios que ofrecen a sus clientes, o para evitar el robo de la energía que dispensan, y cuando lo hacen es con empréstitos externos contraídos y pagados por el gobierno con dinero del contribuyente. Sus cuadros ejecutivos y consejos de directores cambian con cada gobierno, y el criterio de selección de los mismos es pertenecer a un partido político o estar relacionado con el mandatario de turno.

Leer artículo completo

Con el objetivo de mejorar su industria eléctrica, República Dominicana se sometió a un proceso de reforma estructural en los últimos años del siglo XX y  posteriormente fueron implementadas algunas políticas públicas que deben ser objeto de estudio a la hora de determinar la efectividad de dicha reforma. 

Muchas expectativas se generaron en torno al proceso de reforma, expectativas que no se cumplieron en su totalidad. El siguiente artículo escrito por Marcos Cochón, actual presidente de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica analiza el proceso de reforma del sector eléctrico y las políticas que lo acompañaron.

Descargar Artículo